miércoles, 17 de octubre de 2012

Polvitos mágicos.

¿Cuánto de esto nos habrá caído? ¿Cuánto respiramos?



Lluvia amarilla nos cayó ayer (literal), en mayor o menor grado, después de medio día, proveniente Cuautitlán Izcalli debido a una serie de explosiones de la distribuidora de químicos “Diquimex”.

Al momento, sin reporte oficial de las causas del siniestro, se informa que solo hay lesionados, intoxicados (8) y bodegas afectadas (4).

Y a todo esto, ¿A nosotros que? Gente sin empleo, servicios básicos suspendidos, daños materiales. Eso pudo haberse evitado.

No quiero aventurarme sin embargo creo la corrupción y la negligencia estuvieron presentes. Manejar químicos es mandatorio bajo supervisión y permiso de gobierno municipal y federal. La empresa tenía capacidad de almacenaje de 930mil litros en un terreno de 1100 metros cuadrados.

Ese tipo de accidentes se pueden prevenir, excepto cuando se da una lana para obtener los permisos de manera ilegal.

-“¿Y eso a mi que?”
-“Es algo que no puedo controlar o cambiar”
-“No me afecta”

Si alguna de las anteriores preguntas pasaron por la mente, nada más cuestiono: ¿Cuanto de esos químicos inhalamos de manera directa ó indirecta? No creo que una nube de 2km de altura sea poca cosa.

Aunque nos consideremos entes independientes, vivimos dentro de un sistema donde generamos repercusiones a menor o mayor grado. Sin esta perspectiva, no tendremos la capacidad de respuesta adecuada para “eso” que tarde o temprano terminará afectándonos...

Solo una reflexión...

R.K.

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